Varios estudios e investigaciones parecen indicar que el smartwatch es malo para la salud mental, relacionándose su uso con falta de concentración, problemas de sueño y ansiedad. La sobreinformación y el exceso de datos podrían reducir nuestra capacidad de atención.   

Smartwach malo para la salud

Smartwatch y salud: a mayor información, menor concentración

Los dispositivos que nos consiguen la información han evolucionado drásticamente. Lo que antes se almacenaba en un edificio entero, ahora cabe en un reloj de pulsera. El problema es que nuestra mente no ha cambiado sustancialmente desde hace miles de años. ¿Estamos preparados para procesar tanta información y sacar algo en claro? Algunas investigaciones parecen indicar que no. 

Un estudio realizado por Microsoft reveló que desde el año 2000 nuestra capacidad de atención está reduciéndose y ha descendido desde una ventana de 12 segundos a otra de 8 segundos. “Los usuarios habituados a la multi-pantalla tienen dificultades para filtrar los estímulos irrelevantes”, se afirma en este estudio. 

Demasiados dispositivos ofreciéndonos demasiados datos podrían provocar una avalancha de información para la que no estamos preparados y que tendría también consecuencias emocionales. En 2010, un estudio de la Universidad de Michigan indicó que sus estudiantes tenían menos empatía ahora que en las décadas de los 70 y los 80, atribuyendo este cambio a la revolución digital y su sobreestimulación.  

Más datos no son más conocimiento

Aunque suene a perogrullada, es importante recordarlo: igual que tener muchos libros no te hace más sabio, disponer de toda la información del universo no garantiza en absoluto que seas capaz de comprenderla. Los libros hay que leerlos… y la información asimilarla. Y para eso necesitamos el tiempo que siempre nos falta.

Un estudio psiquiátrico de la Universidad de Sidney ofreció una descripción sombría de los efectos de la sobreinformación en nuestro cerebro: “estaría provocando alteraciones, tanto agudas como crónicas, en áreas específicas de nuestra cognición, desembocando en cambios a nivel cerebral que afectarían a nuestra atención, nuestra memoria y nuestras interacciones sociales”. 

¿El smartwatch es malo para la salud?

Además de ofrecerte una conexión a Internet en tu misma muñeca, la gran promesa del smartwatch o reloj inteligente es proporcionarte una gran cantidad de datos fisiológicos: las calorías que consumes y las que quemas, la calidad de tu sueño, tu frecuencia cardiaca detallada minuto a minuto… Toda esta sobreabundancia de información, ¿podría desembocar en un smartwatch malo para la salud?

Todo esto sigue siendo sobreinformación y podría llegar a tener efectos nocivos en algunas circunstancias concretas. Paradójicamente, estar tan pendiente de si duermes bien podría en algunos casos hacerte dormir mal. ¿Tiene sentido que nuestro reloj nos tenga que recordar que bebamos agua? Según la Organización Mundial de la Salud y un meta-estudio del American Journal of Physiology, no tiene ningún sentido, ya que la mejor recomendación médica es la siguiente: bebe agua cuando tengas sed. No hace falta preocuparse más.  

Y obsesionarse con el ritmo de tu corazón podría provocarte arritmias. Este fue el principal hallazgo de un estudio de la Universidad de Carolina del Norte del que merece citar textualmente algunas de sus conclusiones:

Otros problemas de la salud relacionados con smartwatches

Alteraciones del sueños:

Consultar la pantalla en los momentos previos al sueño podría tener cierta correlación con insomnio, especialmente en niños según una investigación del Instituto Nacional de Salud Infantil de Estados Unidos.

Síndrome de la vibración fantasma:

Creer que tu muñeca está vibrando porque llega una notificación del smartwatch. Una alteración que está siendo investigada y que ocurre también con los móviles (se la conoce como “ringxiety”). Su existencia ha sido acreditada por el British Medical Journal en varios artículos.

Efecto luz azul:

Los LED de los relojes inteligentes o smartwatches emiten luz azul, con una longitud de onda corta y mucha energía, pudiendo provocar fatiga y estrés visual en algunas situaciones.

Síndrome FOMO:

El síndrome de “fear of missing out”, el miedo a perderse algo. Forma parte de la ansiedad digital y consiste en no poder desconectar del flujo de información constante, experimentando desazón por si están ocurriendo cosas de las que no te enteras por no estar consultando tu dispositivo móvil.

¿Por qué no volver a los relojes que dan la hora?

Ante la perspectiva de la sobreinformación y la ansiedad, ¿por qué no volver a tener tiempo para mirar a la cara de tu interlocutor? ¿Por qué no regresar al tiempo perdido, a esos momentos en los que no haces nada más que mirar a la gente pasar? 

Los libros no se han extinguido, siguen existiendo. También las cámaras de fotos. Y también los relojes que sirven para dar la hora y aportarte un estilo personal.

Smartwatch malo para salud

Existen relojes que no son inteligentes porque lo bonito es que la inteligencia la pongas tú. Pero son ecológicos, comprometidos con el desarrollo sostenible y absolutamente personalizables. Relojes como los de las colecciones de STAMPS, una marca que desde su origen siempre se ha preocupado por el respeto del planeta y la autonomía de gustos y estilos de los individuos que viven en él.  

Una liberación de la ansiedad, el insomnio y la obsesión por una retahíla de datos que, en realidad, no te van a hacer feliz.

Libérate.

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